
El número de los niños que viven en la calle no se conoce con exactitud. Se habla de unos 4000. Estos niños viven solos o en grupos cerca de parques, grandes plazas, junto al río, en los edificios en ruinas o en los cementerios. La mayor parte de ellos cometen delitos o buscan trabajo como lustrabotas o porteadores. Como no pueden sustentarse con lo que ganan, la evasión en la droga y el alcohol resulta inevitable. Estos niños son los desechos de una sociedad incapaz de resolver sus problemas. Estos niños no tienen futuro!
Los colaboradores de la SH La Paz intentan llevarles el amor de Dios a estos niños humillados y que nadie ama. Van a los lugares donde los niños se reúnen. Van con el amor de Dios. Esto cuenta más que medicina, pan y palabras. El amor de Dios abre los corazones de estos niños y hace espacio para algo nuevo, para una vida con Jesús.
